viernes, 7 de mayo de 2010

"Mi aventura de ser docente"

Al realizar la lectura de “la aventura de ser maestro” de José Manuel Esteve, veo reflejadas muchas de mis experiencias vividas durante estos casi 8 años de práctica docente. Viene a mi mente la inseguridad y el nerviosismo que me invadían al estar por primera vez como docente frente a un grupo de 45 estudiantes en una sesión de 3 horas, momentos que confieso se me hicieron eternos. Aún recuerdo como me temblaban las piernas y el gran esfuerzo que hice por aparentar que ya tenía una gran experiencia. Mi sentir era de temor a lo desconocido de algo que nunca había realizado y de no ser capaz de desarrollarme como tal; sobre todo, porque no había estudiado para ser profesora, otra de mis preocupaciones era que se terminará lo que había preparado de mi clase y que posteriormente ya no tuviera tema de conversación con ellos. Es entonces cuando recordé a mis mejores maestros que me impartieron clases y traté de imitar sus acciones para sacar adelante mi sesión de clases. Posteriormente, fui adquiriendo, a través cursos y talleres, nuevas técnicas de enseñanza-aprendizaje, que han contribuido a mejorar y corregir mi labor como docente.
Ahora bien, haciendo una comparación de mi inicio como docente, con mis experiencias vividas día a día, confirmo que la misma práctica, la preparación y la perseverancia me han llevado primeramente a reconocer mis errores, y luego a superarlos y con plena seguridad afirmo que actualmente soy una persona más segura de mí misma, con plena confianza en lo que hago, más analítica, más práctica y más conciente de mi labor.
Claro, que respecto al malestar docente que menciona el autor en la lectura, no niego que en ocasiones se presenta en nuestro quehacer educativo y que aun me hace falta mucho por aprender y superar, ya que no somos perfectos y que no todo es de color de rosa, además de comprobar personalmente de que el ser docente no es una tarea fácil, pues necesitamos conocimientos generales, de mucho compromiso, paciencia y de muchas otras herramientas que nos ayuden a ser mejores cada día en nuestra labor; y que independientemente de la razón que nos llevó a estar en este lugar, los buenos resultados dependerán de la actitud que tomemos ante dicha situación.
A mi sentir siento que soy una persona privilegiada de ser docente, ya que esta profesión me ha llevado a ser una mejor persona, a prepararme constantemente, además siendo ésta una labor muy enriquecedora, ya que nos da la oportunidad de guiar a los jóvenes en su formación académica y que con una loable vocación de servicio, la paciencia y disciplina, formaremos jóvenes responsables, humanistas y excelentes profesionistas capaces de responder a los cambios y a las necesidades del entorno.

Saludos a todos.

1 comentario:

  1. Que tal Ale, creo que la mayoría de los docentes llegamos a esta profesión tan maravillosa por necesidad o por error, pero como se lo comentó a Gilberto es muy gratificante, ser el guía y facilitador del conocimiento de los jóvenes, eso es lo que nos llena de satisfacción y orgullo de tener esta profesión tan noble, por lo que tenemos una gran responsabilidad de seguir adelante y estarse actualizando.
    Alejandro Garduño

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